miércoles, 9 de octubre de 2013

Curso de Péndulo y Radiestesia: 1- Introducción y primeros contactos con el péndulo.


¡Bienvenid@ al curso de péndulo de La Esencia Esotérica! Aquí tienes el primer tema del curso: "Introducción y primeros contactos con el péndulo".

Tómate el tiempo que necesites para leer el apartado teórico y para realizar el ejercicio práctico. Y, sobretodo, ten mucha paciencia, ya que normalmente no obtendrás grandes resultados de la noche a la mañana, sino con constancia en la práctica. Es mejor poder dedicarle 15 minutos cada día que no 5 horas en un sólo día.



INTRODUCCIÓN

Desde tiempos inmemoriales, el hombre ha practicado la radiestesia como método adivinatorio y como método de búsqueda. Desde los antiguos rabdomantes, que la usaban para sanar, para encontrar energía y para adivinar, hasta los actuales zahoríes, que la utilizan como método de búsqueda de agua, minas y otros recursos, es una doctrina que siempre ha estado rodeada de mucho misterio.

ELECCIÓN DEL PÉNDULO ADECUADO

Al iniciarte en el mundo del péndulo, seguramente te preguntarás... ¿qué péndulo es adecuado para mí? Hay péndulos de materiales metálicos, de piedras preciosas, de cristales, de madera... ante tal variedad, puedes desorientarte y no saber exactamente cuál elegir. Te aconsejo que no hagas ninguna elección predeterminada, que esperes a tener el péndulo en la mano y notar qué te transmite, si te llama... aunque también puede ser que partas con una idea previa, bien sea por afinidad con determinado material o porque te llama la atención su forma, tacto, color...

Cuando compres un péndulo, sería conveniente hacerlo sólo si estás en un sitio donde haya variedad para elegir. No te precipites. Si estás en una tienda y tienen varios péndulos para elegir, seguramente haya uno que te atraiga especialmente. Tienes que abrir tus sentidos para poder notar si sientes atracción por alguno de ellos. Si se permite en la tienda, también sería buena idea sostener los péndulos entre las manos, para notar la vibración. Y si puedes elegir entre varias tiendas, míralo todo muy bien, porque el péndulo que te pertenezca de verdad estará esperándote hasta que te lo compres o te lo compren para ti.



EL PERMISO Y LA SINTONÍA

Antes de comenzar una sesión con el péndulo, es conveniente sentirse relajado, y no debes estar cansado. Para ello hay diversos métodos, hay quienes opinan que antes de empezar una sesión con el péndulo se tiene que meditar. Otros simplemente esperan a sentir que es el momento adecuado. Si es de tu agrado, puedes encender incienso y alguna vela, siempre acorde a tus maneras y gustos: es una forma de crear un ambiente armonioso.

Cuando físicamente estás dispuesto, viene una parte importantísima: la obtención del permiso para empezar una sesión. También hay diversas formas de obtenerlo, de las cuáles dos se utilizan habitualmente. Primero, pides permiso verbalmente a tu Yo Superior; llámale como quieras: hay quien apela a su Madre espiritual, a su Ángel de la Guarda, a las Fuerzas de la Naturaleza, a Dios… lo importante es que sea en aquello que tú creas fervientemente. Después sostén el péndulo, dile lo que quieres hacer o sobre lo que quieres preguntar, el tema sobre el cuál trabajarás, y le preguntas: “¿Puedo comenzar la sesión?”. La otra forma que puedes utilizar es haciendo todo lo anteriormente dicho, pero cambiando la pregunta por otras tres preguntas que son: “¿Soy capaz? ¿Puedo? ¿Estoy preparad@?” Si a las tres preguntas obtienes una respuesta positiva, puedes empezar la sesión.

Conocer la posición de búsqueda, la respuesta “Sí”, la respuesta “No” y la respuesta “Quizás / Pregunta incorrecta”.

Este es un sencillo ejercicio para empezar a trabajar con tu péndulo. Se trata de conocer de qué forma responderá tu péndulo para indicarte su posición de búsqueda, un “Sí”, un “No” o un “Quizás / Pregunta incorrecta”.

Pero antes debes saber cómo sostener el péndulo y como debes trabajar con él. Primero, toma un asiento cómodo y dispón de una mesa despejada (no necesariamente vacía). No cruces las piernas ni los brazos cuándo trabajes con el péndulo. Para sostener el péndulo, debes sujetar la cadena con los dedos pulgar e índice, a una distancia de aproximadamente un palmo desde el péndulo, a una altura sobre la mesa de unos tres dedos. Apoya el codo del brazo que sostiene el péndulo sobre la mesa, de forma que el brazo pueda reposar y no influencies el movimiento del péndulo. Recuerda que cuándo formules alguna pregunta al péndulo, debes pensar: "Quiero saber la respuesta, quiero saber la respuesta...", de forma que no induzcas a tu péndulo una respuesta errónea. ¿List@?



Vamos a averiguar la posición de búsqueda. Sostén el péndulo como se indica arriba y pregúntale: “¿Cuál es la posición de búsqueda?”, o también puedes pedirle: “Muéstrame la posición de búsqueda”. No hay un movimiento específico universal, así que podría ser cualquiera; incluso en muchos casos es la quietud del péndulo. No desesperes si no notas ninguna reacción, la radiestesia es una doctrina que necesita mucha práctica.

Lo siguiente que vas a buscar es cómo el péndulo te dará una respuesta “Sí”. Sostén el péndulo como has aprendido, y pídele: “Muéstrame el sí”. Como se ha indicado antes, no hay un movimiento universal y estándar, así que puede ser cualquiera. Habitualmente el “Sí” viene dado por un movimiento circular en el sentido de las agujas del reloj. Puedes probar otra forma para que se te muestre el sí, es un experimento divertido pero del cuál no debes abusar: se trata de preguntar obviedades que sabes que su respuesta es afirmativa.

En el caso que tu péndulo no te respondiera con facilidad, puedes mostrarle cuál quieres que sea tu respuesta “Sí”; no tienes más que hacer círculos con el péndulo en el sentido de las agujas del reloj mientras le dices: “Esto significa sí, afirmativo”. 

Para conocer la respuesta “No”, seguirás el mismo procedimiento que con el “Sí”: le pedirás al péndulo que te muestre el “No”, que habitualmente es un movimiento circular en el sentido opuesto a las agujas del reloj. También puedes mostrarle cuál quieres que sea tu respuesta “No”, haciendo girar al péndulo en el sentido contrario a las agujas del reloj mientras le dices: “Esto significa no, negativo”. De nuevo puedes hacer el divertido experimento de preguntarle obviedades de las cuáles sabes que su respuesta es no, pero recuerda no abusar, ya que el péndulo es algo serio, no un juego.

Por último, buscarás la respuesta “Quizás / Pregunta incorrecta”. Esta respuesta es la que te dará el péndulo para indicar que la pregunta no está bien formulada, que es ambigua, o que no te sirve para contestar lo que quieres saber. También te puede indicar una respuesta “No sé / No quiero contestar”, que puede estar indicándote que debes reformular la pregunta de otra forma para encontrar la respuesta. Recuerda que no hay un movimiento universal estandarizado para las respuestas, pero en muchos casos ésta es un movimiento rectilíneo vertical, aunque también puede ser algo diagonal e incluso quietud.

Con estos sencillos ejercicios has aprendido a conocer a tu péndulo, a cómo reaccionará para indicarote una u otra respuesta. Repítelos durante una semana, una vez al día si es posible, no supone mucho tiempo y te servirá para familiarizarte mejor con esta doctrina. Una vez conocidos estos movimientos, puedes formular preguntas de respuesta sencilla (Sí/No), para ir practicando. Te recomiendo que vayas anotando las preguntas y respuestas obtenidas, a modo de diario de navegación, y posteadlas si quieres en los comentarios del blog.

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