domingo, 5 de enero de 2014

Los Chakras. Meditación.



Hace tiempo, en uno de mis artículos sobre piedras, os explicaba qué son los chakras y cuáles son sus características, así como algunas piedras relacionadas con ellos y una breve meditación. Si queréis refrescar la memoria, podéis leer el artículo aquí.

Hoy, voy a explicaros una meditación de los chakras, en la que utilizaremos la visualización. Podéis poner música de ambiente (una música que os permita concentraros sin estar pendientes de ella), encender alguna vela (con cuidado de no provocar un incendio, pues no estaréis pendientes de ella) o quemar incienso o lo que os apetezca.

La meditación se puede realizar tanto en posición sentada (en una posición de yoga o en una silla, lo que os resulte más cómodo) como de pie. Voy a redactarlo de manera que si queréis podéis grabaros el texto para escucharlo durante la meditación, o hacer que alguien os lo lea.



Empieza cerrando los ojos y relajando todos y cada uno de los músculos de tu cuerpo. Cuando tu respiración sea regular, visualiza, siente o imagina una luz roja a la altura de tu perineo. Visualiza, siente o imagina que es una luz de color carmesí, brillante y vibrante, que gira y se extiende por tus piernas hacia tus pies, penetrando a través de tu cuerpo y yendo a parar a la Tierra. Siente como esta luz roja, brillante, viva, va relajando todos y cada uno de los músculos de tus piernas, enraizándote, haciendote sentir segurx, y sana todas y cada una de las células de tu cuerpo...

Ahora, bajo tu ombligo, visualiza, siente o imagina una luz de color naranja, brillante y vibrante, que gira y se extiende por tu abdomen, por tus lumbares, sanando y relajando todos los órganos por donde pasa. Visualiza, siente o imagina, que esta luz anaranjada despierta tu creatividad, te hace sentir bien, sanx, creativx, completx...

A la altura de tu ombligo, visualiza, siente o imagina una luz de color amarillo, vivo, brillante y vibrante, que gira y se extiende por tu abdomen, por tu espalda, relajando y sanando todos los órganos de esta zona, todos los músculos. Siente la vitalidad que te aporta esta luz, toda la vida, todo el valor, todo el calor, todo el fuego que te hace manar desde tu interior...

Ahora, a la altura de tu corazón, visualiza, siente o imagina, una luz de color verde esmeralda, brillante, vibrante, que no para de girar, y se extiende por tu pecho y espalda y también por tus brazos, sanando todas y cada una de las células de tu cuerpo, sanando todos los órganos que hay en esta zona y sanando y relajando todos los músculos por donde pasa. Visualiza, siente o imagina, el amor incondicional, que te abraza desde lo más profundo de tu ser...

En tu garganta, visualiza, siente o imagina una luz de color azul turquesa. Acaricia tu garganta, es una luz que gira y gira, llenando tu cuello y mandíbula de luz, sanando y relajando todas las células de esta zona, sanando y relajando todos los músculos por donde pasa. Visualiza, siente o imagina, que esta luz te aclara la garganta y te anima a decirle al mundo tu verdad...

Ahora, en el centro de tu frente, visualiza, siente o imagina una luz giratoria de color índigo. Siente cómo se va expandiendo por tu cabeza, relajando y sanando todos los músculos que encuentra a su paso. Visualiza, siente o imagina, cómo sana todas y cada una de las células de tu cabeza, de tu cara, de tu cuero cabelludo, y siente cómo eres consciente de que puedes ver más de lo que en realidad eres capaz de ver...

En tu coronilla, visualiza, siente o imagina una luz de color violeta, que se abre hacia el cielo, conectándote con lo Espiritual, con el resto de personas del mundo...

Ahora, que todos tus centros están vibrando y brillando, girando y girando, visualiza, siente o imagina, cómo todos los colores de tu arcoiris personal se entremezclan, se funden, cambian de sitio, siente tus colores cómo se limpian, cómo juegan entre ellos, siente el placer que esto te produce, el bienestar que te procura...

No abras todavía los ojos, te sientes muy relajadx, sientes un profundo bienestar... ahora empieza a ser consciente de tu cuerpo, mueve los dedos de tus pies, mueve suavemente los dedos de tus manos, toma consciencia de tu cuerpo físico, cuando estés preparadx, abre los ojos y vuelve a la realidad.

Espero que os guste esta meditación y tanto si la probáis como si no, estaré encantada en leer vuestros comentarios.

Namasté.

Nota: El "visualiza, siente o imagina" se lo tomo prestado al dr. Brian Weiss al que admiro de todo corazón.

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